Ya ves… Papá lleva sin fumar desde el viernes 9 de Octubre. Ya estábamos pactando una fecha, pero él se puso malito (pilló una bronquitis, nada serio, pero no podía fumar) y todo se adelantó. Mamá necesitó unos días más, pero el domingo 11 ya le dije que no se preocupara, que en una semana lo dejaba yo también. Y aquí estamos… en mi 2º día sin tabaco.
Papá es un campeón. Las veces que se lo ha dejado… es que no lo pasa ni mal!! Yo no sé para que fuma!! Sin embargo yo… puffffff… yo si que estoy viciada… Hace años que no como ni postre… sólo deseo dejar de comer para fumar, así estoy de seca. He llegado a tener 2 trabajos para escoger, y decantarme por aquel en el que me dejaban salir a fumar. Soy de 15 cigarrillos al día, ni más ni menos. Nunca he podido reducir ni aumentar, si por la mañana fumaba menos, por la tarde más y viceversa. Pero también hace muuuuchos años que soy consciente, y procuraba no molestar a nadie, incluso en mi casa había restricciones autoimpuestas, sólo se podía fumar en la cocina y en el baño, dónde el olor de las cosas que se hacen a diario enmascaran la peste a tabaco. Yo siempre he dicho que es mi cárcel de la reja abierta, puedo salir cuándo quiera, pero yo misma me retenía.
Es la tercera vez que lo intento. La primera vez, me resultó fácil. Estaba súper feliz!! Le hablaba a todo el mundo del servicio de salut de la Generalitat, que tanto me había ayudado, del libro de Alen Carr, sólo quería que todos aquellos fumadores que como yo se sentían atrapados, rompieran sus cadenas, que supieran que podían, que sólo tenían que decidirse. Y entonces… año y medio después… la cagué!! Bueno cagamos, porque el papá dice que si yo fumo, el también, así que volvimos a fumar los dos. Fué un accidente, pero me bajó tanto la moral, que me persiguió incluso al 2º intento, unos 7 meses tras la recaída. Lo conseguí de nuevo, lo dejé durante 2 meses… pero todo el tiempo estaba triste, me faltaba motivación, me sentía frágil… tanto, que al primer disgusto fuerte que me cogí… me busqué un cigarro, cómo si eso fuera a solucionarme el problema. Pero desde entonces, hace cómo un año, que voy mentalizándome y buscando el momento. Que un año y pico después… HA LLEGADO!!!
Esto es un rollo, sí, y se pasa muy mal, fatal, no, lo siguiente. Cuándo me da el bajón, me olvido de porqué quiero dejar de fumar, pienso que para qué voy a pasar por esto, si total voy a volver, me dan ganas de llorar, y por más que intento distraerme haciendo o pensando cualquier otra cosa, es imposible, el tabaco nubla mi mente… Y me dura un buen rato. Pero todo eso no es más que el síndrome de abstinencia. Porque luego, se me pasa, deja de quemarme el pecho, y me siento bien, porque sé que estoy ganando la batalla, que cada ratito que pasa es un ratito menos para dejar de pasarlo mal, y también sé que sólo depende de mi y que lo voy a conseguir, no tengo ninguna duda. Porque entonces me acuerdo de ti. Y pienso que cuando tú llegues, no quiero que vivas en una casa dónde hay colillas, ni quiero perder un segundo escondida fumando cuándo podría estar contigo. Tampoco quiero gastar todos los meses más de 120.-€ que podrían ir a tu hucha, dónde ponemos los dineritos que podemos apartar para la traducción del expediente, para el abogado, para las legalizaciones, para el viaje… Es una motivación muy grande!! Así que desde el domingo, la vida de nuestra familia es un…
Espero q el recuerdo de lo mal q lo estoy pasando me sirva para no volver a coger un cigarro EN MI VIDA!!!