
Que nadie se me ofenda. Entiendo perfectamente a todos los que privatizan sus blogs. Me parece muy natural que la mayoría de las privatizaciones lleguen cuando os convertís en papás. Una cosa es exponernos nosotros, pero cuando tenemos que velar por nuestros pequeñajos, nos da miedo. Lo entiendo, y a pesar de que me resisto a la idea de privatizar el mío, no la descarto llegado el momento. Aunque me gusta tener el blog abierto y que pueda servir de ayuda a quien lo pueda necesitar, al igual que vuestros blog me sirvieron a mí cuando empezaba, eso nunca estará por encima de los intereses de mi(s) peque(s).
Pero a pesar de esto, no puedo dejar de criticar el funcionamiento de blogger con los blogs privados. Tengo que admitir que cuando alguien privatiza el blog, me pierdo muchas entradas. Tal y como me pasa a mi, le pasará a más gente. También esta el hecho de que, como cada vez son más, estoy segura de que he olvidado más de uno y ya no entro. Todo eso se traduce en menos comentarios, que es uno de los alicientes que animan a un blogger a seguir escribiendo, y también es habitual que, tras la privatización, más de uno haya terminada abandonando el blog. Es un círculo vicioso que podría romperse de manera muy simple: Seguro que los lumbreras que trabajan en google son capaces de idear un sistema para que las actualizaciones de los blogs privados lleguen a la lista de lecturas de los lectores que son invitados de estos. Así el seguidor se entera de que se ha actualizado, no olvida entrar y sigue comentando, con lo cual, anima al autor a seguir publicando.
Otra cosa que también debería de ser posible, es pedir permiso a alguien que ha privatizado su blog para verlo. Muchos de los blogs que seguía y que han sido privatizados no me han enviado invitación. A algunos se les habrá olvidado, en otros yo olvidé pedir que me invitarán, algunos los conozco de oídas pero nunca los he leído, y seguro que más de uno habrá descansado perdiendome de vista (jjjj). Pero oyes, que yo me quedaría más a gusto si pudiera hacer un intento de ser admitida como lectora. Pero ahora mismo no hay opción. Si un blog es privado, es imposible que te inviten a no ser que hagas un llamamiento público en tu blog, por si el blogger en cuestión te lee, o pidiéndole a alguien que le pase el recado. Pues yo apuesto a que los cerebritos anteriormente citados también pueden idear un modo de pedir acceso!!
Pues eso, señores de blogger. Pónganse las pilas, o me da a mí que facebook viene pisando fuerte. Yo todavía soy fiel, pero quién sabe...


